La ley exige que la información esté y que se dé cuando el cliente la pide antes de terminar la compra (Real Decreto 126/2015, artículo 6.5.a). Esto es un protocolo de buenas prácticas para cumplirlo sin errores.
- Escucha y apunta qué alérgeno es. «Sin lactosa» y «alergia a la leche» no son lo mismo: pregunta.
- Consulta la ficha, no la memoria. Nunca digas «creo que no lleva».
- Si la ficha no lo aclara, dilo y pregunta en cocina antes de confirmar nada.
- Marca la comanda con el alérgeno, de forma que en cocina sea imposible no verlo.
- Avisa en voz alta a quien cocina y a quien emplata.
- Lleva el plato tú mismo y por separado, sin apoyarlo en una bandeja con otros platos, y confírmale al cliente que es el suyo.
Lo que no se hace
- Quitar el alérgeno de un plato ya hecho (apartar las nueces de una ensalada): quedan restos. Se hace de nuevo.
- Prometer «riesgo cero» si en la cocina se trabaja con ese alérgeno. Explica lo que hacéis para evitar el contacto.
Fuente: Real Decreto 126/2015, información alimentaria de los alimentos sin envasar (texto consolidado), artículo 6.5.a · Reglamento (UE) 2021/382, que modifica el Reglamento (CE) 852/2004 (alérgenos y cultura de seguridad alimentaria)