Lo que tú informas de un plato depende de lo que llevan sus ingredientes. Por eso la cocina empieza leyendo las etiquetas de lo que compra.
- En la lista de ingredientes, los alérgenos van destacados con otro tipo de letra, estilo o color de fondo (Reglamento (UE) 1169/2011, artículo 21.1.b).
- Si el producto no tiene lista de ingredientes, la etiqueta dice «contiene» y el nombre del alérgeno.
- Si varios ingredientes vienen del mismo alérgeno, se indica para cada uno.
- Mira lo que no parece un alérgeno: un caldo, una salsa, un sazonador o un pan rallado pueden llevar apio, mostaza, soja, leche, huevo, gluten o sulfitos.
Cuando cambia la marca o la receta
La misma salsa de dos marcas distintas puede llevar alérgenos distintos. Si cambias un ingrediente, un proveedor o una marca, vuelve a leer la etiqueta y actualiza la ficha del plato antes de servirlo.
Fuente: Reglamento (UE) 1169/2011, sobre la información alimentaria facilitada al consumidor, artículo 21 y anexo II · AESAN: etiquetado de sustancias que causan alergias e intolerancias