La regla general es que todo trabajo con riesgo eléctrico en una instalación o cerca de ella se hace sin tensión (artículo 4.2). La guía recuerda que no cumplirlo ha causado accidentes graves. Lo hacen trabajadores autorizados (cualificados en alta tensión), siguiendo cinco etapas en orden:
- Desconectar la parte de la instalación de todas sus fuentes de alimentación.
- Prevenir cualquier realimentación: bloquear el interruptor (mejor con candado) y señalizar que no se toque.
- Verificar la ausencia de tensión en todos los elementos activos, en la zona de trabajo o lo más cerca posible.
- Poner a tierra y en cortocircuito (obligatorio en alta tensión y en baja si puede ponerse en tensión por inducción u otras razones).
- Proteger frente a los elementos próximos en tensión y señalizar la zona de trabajo.
Hasta completar las cinco, la instalación se considera en tensión. Para reponerla, al acabar: retirar señalización y protecciones, retirar la puesta a tierra, desbloquear y cerrar el circuito, y solo cuando ya se han ido los trabajadores que no hacen falta y se han recogido las herramientas (parte A.2).
Fuente: Real Decreto 614/2001, sobre protección frente al riesgo eléctrico (texto consolidado), artículo 4.2 y anexo II, partes A.1 y A.2 · INSST, Guía técnica para la evaluación y prevención del riesgo eléctrico (2020), comentarios al anexo II