El artículo 5 del RGPD fija las reglas que debe cumplir todo tratamiento. Los datos deben ser:
Lícitos, leales y transparentes: la persona debe saber qué se hace con ellos.
Limitación de la finalidad: recogidos para fines concretos y no usados luego para otra cosa
incompatible.
Minimización: solo los necesarios para ese fin.
Exactos y, si hace falta, actualizados.
Limitación del plazo: guardados no más tiempo del necesario.
Integridad y confidencialidad: protegidos contra el acceso no autorizado, la pérdida o la destrucción.
Responsabilidad proactiva
El responsable no solo debe cumplir: debe poder demostrar que cumple (artículo 5.2).
En la prácticaEl teléfono que un cliente dejó para avisarle de que su pedido ha llegado no
sirve para añadirle a una lista de ofertas de WhatsApp: es otra finalidad.