El marketing digital mejora a base de probar, medir y decidir con datos.
Probar con cabeza: test A/B
Se enseñan dos versiones que solo cambian en una cosa (el título, la imagen o el botón) a públicos parecidos y se compara la métrica del objetivo. Si cambias tres cosas a la vez, no sabrás cuál funcionó. Con muy pocos datos, la diferencia puede ser casualidad: deja correr la prueba.
Las métricas que importan
Los «me gusta» y las impresiones son métricas de vanidad si no llevan a nada. Para un negocio cuentan las que se acercan al dinero: conversiones, CPA, ROAS y clientes que repiten. Cada objetivo (módulo 1) tiene su métrica principal.
El informe
- El objetivo y si se ha cumplido.
- Tres o cuatro cifras clave, con la comparación con el mes anterior.
- Qué ha funcionado y qué no, y por qué crees que ha sido.
- Qué vas a cambiar el próximo mes.
Los datos de las personas
Todo tratamiento de datos personales necesita una base legal: el consentimiento, un contrato, una obligación legal o un interés legítimo, entre otras (RGPD, artículo 6). En marketing, la más habitual es el consentimiento: guárdalo, no lo des por supuesto y no uses una lista para algo distinto de aquello para lo que se recogió.
Para buscar trabajo
Las ofertas valoran poder enseñar resultados. Un pequeño portafolio vale mucho: las redes de un negocio de un familiar, una web propia o una campaña de prueba con lo que hiciste, cómo lo mediste y qué aprendiste.
Fuente: Ayuda de Google Ads: porcentaje de clics (CTR), definición de CTR · Reglamento (UE) 2016/679, Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), artículo 6