El titular está obligado a prevenir y controlar Legionella con un plan. Puede elegir entre un PPCL (Plan de Prevención y Control de Legionella) o un PSL (Plan Sanitario frente a Legionella) (artículo 7.1).
Qué lleva el PPCL (artículo 8.2)
- Diagnóstico inicial y descripción de la instalación, con un plano o esquema del circuito que señale los puntos de toma de muestra y de emisión de aerosoles, y se actualiza con cada modificación.
- Cuatro programas: mantenimiento y revisión, tratamiento (del agua y de limpieza y desinfección), muestreo y análisis y formación del personal.
- Documentación y registros de lo que se hace, los resultados, las incidencias, las medidas adoptadas y las paradas y puestas en marcha.
La documentación está en la propia instalación, a disposición del personal de mantenimiento y de la autoridad sanitaria, y se guarda al menos cinco años (artículo 8.4 y 8.5).
El PSL (artículo 9)
Se basa en una evaluación del riesgo (peligros, prioridades, puntos críticos y medidas correctoras), con las recomendaciones de la OMS. Mientras no esté validado, se mantiene el PPCL. En hospitales, residencias y prisiones, el plan debe basarse preferiblemente en un PSL.
Quién hace qué
- El responsable técnico elabora, implanta y evalúa el plan y propone las medidas correctoras (artículo 5.12).
- La empresa de servicios responde de las tareas contratadas y, si hace la limpieza y desinfección, emite un registro o certificado por instalación según el modelo del anexo X (artículo 5.7).