Si tu empresa tiene una política de uso de IA, sigue esa. Si no la tiene, estas diez reglas te sirven de guía (son buenas prácticas, ninguna norma las fija con este detalle).
- Autorizado primero: usa solo herramientas y cuentas aprobadas por tu empresa.
- Cero datos personales de clientes, pacientes, alumnos o compañeros sin base legal y sin permiso.
- Cero secretos: nada de contratos, precios, código o estrategias en herramientas no autorizadas.
- Revisa siempre cifras, nombres, fechas, citas y leyes antes de usar nada.
- Tú respondes de lo que envías, firmas o publicas, aunque lo haya escrito la IA.
- Transparencia: si interactúas con clientes con un chatbot, que sepan que es una IA (artículo 50).
- Sin discriminar: revisa sesgos si el texto habla de personas.
- Una persona decide en lo que afecta a otras personas (contratar, despedir, evaluar).
- Contraseñas y doble factor en tus cuentas de IA y no las compartas (RGPD, artículo 32).
- Aprende y pregunta: las herramientas cambian rápido; si no sabes si algo se puede, consulta antes.
Lo que tu empresa puede hacer por ti
Informarte de qué herramientas puede usar, darte formación (que es lo que pide el artículo 4 del Reglamento de IA), definir qué datos están prohibidos y cómo avisar de un incidente, y consultar a la representación de los trabajadores cuando la IA afecte a las condiciones de trabajo.
Fuente: Reglamento (UE) 2016/679, Reglamento general de protección de datos (RGPD), artículos 5 y 32 · Reglamento (UE) 2024/1689, Reglamento de Inteligencia Artificial (EUR-Lex), artículos 4 y 50