Cuando un algoritmo interviene en decisiones sobre personas, la ley protege a quien las sufre. Tres reglas básicas:
1. Decisiones solo automatizadas (RGPD, artículo 22)
Todo interesado tiene derecho a no ser objeto de una decisión basada únicamente en un tratamiento automatizado, incluida la elaboración de perfiles, que produzca efectos jurídicos sobre él o le afecte significativamente de modo similar. Hay excepciones (por ejemplo, si es necesaria para un contrato o está autorizada por ley, o con consentimiento explícito), con garantías como el derecho a obtener intervención humana y a impugnar la decisión.
2. Información a la representación de los trabajadores (Estatuto, artículo 64.4.d)
El comité de empresa tiene derecho a ser informado por la empresa de los parámetros, reglas e instrucciones en los que se basan los algoritmos o sistemas de inteligencia artificial que afectan a la toma de decisiones que pueden incidir en las condiciones de trabajo, el acceso y el mantenimiento del empleo, incluida la elaboración de perfiles.
3. Aviso antes de usar IA de alto riesgo en el trabajo (Reglamento de IA, artículo 26.7)
Antes de poner en servicio o utilizar un sistema de IA de alto riesgo en el lugar de trabajo, el empleador debe informar a los representantes de los trabajadores y a los trabajadores afectados de que estarán expuestos a su uso.
Qué puedes hacer
- Preguntar a la empresa si se usa IA para evaluar, seleccionar, asignar tareas o controlar tu actividad.
- Pedir intervención de una persona si una decisión importante te afecta y se tomó solo con un sistema automático.
- Acudir a la representación de los trabajadores o a un abogado laboralista en un caso concreto: este curso no asesora casos.
Fuente: Reglamento (UE) 2016/679, Reglamento general de protección de datos (RGPD), artículo 22 · Real Decreto Legislativo 2/2015, texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, artículo 64.4.d) · Reglamento (UE) 2024/1689, Reglamento de Inteligencia Artificial (EUR-Lex), artículo 26.7